
Una página más, una página más queda escrita en Sevilla, capital andaluza, donde tres meses no han bastado para descubrir el amor y en menor grado cosas más superficiales.
Mi pluma, mojada por soledad, no ha sido tampoco motivo de copiosos éxitos. El libro, un capítulo más, queda escrito, recogido en palabras, pero sobre todo, en imagenes y en sensaciones que se graban hasta ser golpeadas por otras más nuevas. Un capítulo en Sevilla dejará paso a otro breve ahora en Castellón, dos meses, para la reflexión y la reconciliación con el origen, con la verdadera realidad de las cosas que ahora ocurren y me ocurren.
La última imagen que guardo de este tierra, si bien no por ello extensiva, es la de ayer. Un pub oscuro y humeante, semejante a una olla a presión donde ingredientes variopintas se entremezclan sin sentido ni razón. Jóvenes que inician su ingreso en las drogas flojas, ancianos que han dejado el bastón en casa, hombres separados que se juntan con el alcohol obsesivo de una copa tras otra, niñas que quieren convertirse prematuramente en mujeres, jóvenes que salen para no regresar a su casa, padres de familia que permanecen estáticos en su lugar, rodeados de aquella juventud perdida por la tradición inculcada, trabajadores que trabajan detras de una barra por 6 euros míseros y miserables, promesas rotas por el whisky, conversaciones que se rompen por lo absurdo de sus argumentos, cigarrillos que nacen y se reproducen, espectros de humanos que se mueven sin saber muy bien su paradero, almas pecaminosas que vuelven a casa sin entender que el pecado es simplemente el consumo de sustancias extrañas, miradas que pierden su belleza por ser simplemente miradas, amigos que llamas amigos esa noche porque ni siquiera reconoces sus nombres, mentiras y verdades que se confunden porque en la noche las mentiras pueden convertirse en verdades pragmaticas para convencer a las presas y las verdades en simples instrumentos ficticos que buscan el mismo fin.
Noche, humo, cubalibres, oscuridad, caras deformadas, sonrisas sin sentido, mandíbulas estiradas, ojos abultados, pupilas manipuladas, cuerpos sobre el suelo de los pubs, hurtos de chaquetas, besos furtivos y diálogos sin un final razonable.











0 comments:
Post a Comment